segunda-feira, 8 de fevereiro de 2010

CARNAVAL 1


WALT WHITMAN 1


“(...) Passe a hipótese que os dois maiores poetas do século XX sejam o russo Vladimir Maiakovski e o norte-americano Ezra Pound (não é a mais absurda das hipóteses). Gritante, em ambos a presença de Whitman, apesar de Pound e Maiakovski esposarem ideologias políticas diametralmente opostas.

O ímpeto oratório de Maiakovski ecoa o tom da voz do ‘easy rider’ Walt Whitman, audível na fluente grandiloqüência de vastos poemas do bardo russo. Whitmaniana, em Maiakovski, ainda, via Marinetti e futurismo, uma certa mecanolatria, zombada por Trotsky, em Literatura e Revolução, onde diz que os futuristas russos só idolatravam as máquinas porque a Rússia não as tinha.

E já se vê no poeta de ‘Song for Myself’ algo do gigantismo narcisista de Maiakovski, que se dá,simplesmente, como o centro do universo, a coisa mais importante que a vida tenha produzido neste planeta.

Com o panteísmo populista e democrata (meio budista) do eremita de Long Island, até o europeizado e aristocratizante Ezra Pound teve que faz ‘um trato’:

A PACT

Um trato com você, Walt Whitman.

Já te detestei o bastante.

Hoje, cresci.

Já posso chegar na tua frente.

Idade eu tenho para tanto.

Você cortou a madeira nova.

Ta hora de esculpir.

Tua seiva é a minha, tua raiz.

(Ezra Pound, 1913, tradução:Leminski)

O próprio fôlego homérico dos Cantos (ou Cantares) de Pound, sua obra máxima, composta de 1917, até sua morte, em 1972, tem algo, nos Cantos, que parece respirar pelos épicos pulmões whitmanianos, órgãos afeitos a inspirar o infinito oxigênio das mais amplas pradarias que olho humano já descortinara.

O fato (ou o fado?) de as revoluções apodrecerem, por mais altos que sejam seus ideais, pouco afeta a poesia dos que as exaltaram, por elas exaltados, em seu momento puro, em ua hora plena, em seu meio-dia.

Whitman. Maiakovski.

Que importa que seus sonhos não se encarnem nem se enquadrem na estúpida evidencia da ‘Real Politik’?

Dai-nos, hoje, Senhor, a utopia de cada dia.

WW coloca em andamento toda uma linhagem vitalista norte-americana do escritor, não como ‘scholar’ ou mandarim, mas como homem de ação da estrada, da ventura e do mundo (Jack London, Hemingway, John Reed, Kerouac, Norman Mailer,e, naturalmente André Malraux, o mais norte-americano escritor da mais anti-norte-americana das literaturas).

Homossexual,enfermeiro na guerra da Secessão, como Hemingway na Guerra Civil espanhola, recebendo,quakermente, o Espírito Santo da poesia, livre como um pele-vermelha, como Thoreau, como um garimpador de ouro nas Montanhas Rochosas, barbudo como um arbusto da beira do rio, Whitman, o primeiro ‘beatnik, vive da longa vida que só uma grande poesia (ou uma grande revolução) irradia.

CODA: in Folhas das folhas da Relva, Walt Whitman – seleção e tradução de Geir Campos, Introdução de Paulo Leminski, Brasiliense, 1983.

Feliz aniversário, Sarah!

Que a estrada se abra à sua frente,

Que o vento sopre levemente em suas costas,

Que o sol brilhe morno e suave em sua face,

Que a chuva caia de mansinho em seus campos...


E que a magia da vida nunca lhe escape!

domingo, 7 de fevereiro de 2010

80 vezes INVICTUS. Clint 12

Da literatura 2: Sábato continua...



(...)

“– De ahí la novela como salvación.

- Uno de los elementos de salvación.

-Pero según usted ha escrito la novela debe ser total, abarcadora de toda la realidad.

-Sí. La auténtica rebelión y la verdadera síntesis no podía provenir sino de aquella actividad del espíritu que nunca separó lo inseparable: la novela. Por su misma hibridez, a medio camino entre las ideas y las pasiones, está destinada a dar la real integración del hombre escindido; al menos en sus más vastas y complejas realizaciones. En estas novelas cumbres se da la síntesis que el existencialismo fenomenológico recomienda. Ni la pura objetividad de la ciencia, ni la pura subjetividad de la primera rebelión: la realidad desde un yo; la síntesis entre el yo y el mundo, entre la inconciencia y la conciencia, entre la sensibilidad y el intelecto. Esto se ha podido dar en nuestro tiempo pues, al quedar libre la novela de los prejuicios cientificistas que pesaron en algunos escritores del siglo pasado, se mostró capaz de dar no sólo el testimonio del mundo externo y de las estructuras racionales sino también la descripción del mundo interior y de las regiones más irracionales del ser humano, incorporando a sus dominios lo que en otras épocas estuvo reservado a la magia y a la mitología.


-?Esto deriva en la novela total?

-En buena medida, es la realización de la idea de los románticos alemanes, que veían en el arte la suprema síntesis del espíritu. Concepción que si no fuera por la barbarie y la grandilocuencia de la expresión habría que denominar “neorromanticismo fenomenológico” y que, en efecto, va a constituir la base filosófica de la gran novela total capaz de dar la Summa de la realidad.

-Esa Summa superaría los falsos dilemas, uno de cuyos ejemplos típicos es el de novela ‘psicológica’ contra novela ‘social’.

-Claro, y la novela de ‘ideas’ contra la novela ‘corriente’ (como se una novela, por trivial que sea, pueda estar desprovista explícita o implícitamente de ideas); la novela ‘subjetiva’ contra la ‘objetiva’ (como si pudiera concebirse la existencia de novelas desprovistas, de un modo directo o subrepticio, de subjetividad).”




Destaques entre as obras de Sabato: El tunel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961), Abbadon, el exterminador (1974), Ensayos (1996)



"El puñal de Sábato, después de clavado, no se retiraba de la herida, permanecía allí, moviéndose por sí mismo, despacio, para que la sangre no dejase de correr y la deseada cicatriz no acabara siendo nada más que un sueño imposible". (José Saramago durante homenagem a Ernesto Sábato na Argentina)


'A pesar del olor de la guerra, creo que un tiempo espiritual está a las puertas', Sabato ao jornal El Pais (15/05/2002)




sábado, 6 de fevereiro de 2010

Da Literatura 1



(…)

“- Escribir, ¿no sería siempre la reafirmación de una esperanza? Si no, ¿para qué hacerlo?


- Creo que ya le cité a Nietzsche: un pesimista es un idealista resentido. Si modificamos levemente el aforismo diciendo que es un idealista desilusionado, de ahí podríamos pasar a sostener que es un hombre que no termina nunca de desilusionarse; ya que hay en la condición psicológica del idealista una especie de inagotable candor. Así como la desilusión nace de la ilusión, la desesperanza surge de la esperanza; pero una y otra son, curiosamente el signo de la profunda y generosa fe en el hombre.


-?Un escéptico de verdad ¿tendrá en realidad interés en escribir sólo para comunicar que todo está perdido?

-Los escépticos, los que nunca creen en nada, tampoco llegan a ser pesimistas. Por eso la literatura de hoy, la más poderosa y genuina, jamás desciende al mero escepticismo, como tan a menudo lo hacía en los encantadores tiempos de Anatole France: incurre en la trágica desesperación que sigue al derrumbe de una fe y que casi invariablemente es el anuncio de otra. El hombre necesita un orden, una estructura sólida en la que hacer pie. Creyó hallarla en el orden científico y ya dijimos cómo le fue. En vastos movimientos los hombres se precipitaron entonces hacia nuevas religiones laicas o políticas, cuando no se reintegraron al ámbito de las antiguas y auténticas religiones. En estas condiciones surgió la nueva literatura. Primero, como una ansiosa investigación del caos, como un examen de la condición del hombre en medio del desbarajuste. Luego, y a través de esa indagación, como un intento más o menos oscuro de ofrecernos también ese orden que necesitamos, un rumbo en medio de la tempestad.


-Se dice que el escritor es un aguafiestas. ¿No resulta contradictorio que el escritor se levante contrala hipocresía sabiendo de antemano que será rechazado?


-Es cierto que el escritor trata de echar abajo los falsos valores de una sociedad regida por fetiches o por farisaicos y pequeños dioses burgueses, pero habría que ver qué piensa en la soledad un representante de esa sociedad; se lee, probablemente se sentirá sacudido.”



- Una conciencia inquieta?


- Es probable. No se olvide que hoy en día estamos involucrados todos. El orbe novelístico es el mundo de los deseos, de lo sueños e ilusiones, de la realidad que no fue o no pude ser: siempre un poco la tendencia a realizar lo contrario de lo que nos rodea. De ese modo, en el siglo del orden burgués proclamó el desorden y la anarquía, y héroes como Raskolnikov pusieron bombas debajo de los puentes y vías de comunicación de la hipócrita sociedad en que sufrían. Pero ahora, cuando las guerras totales y los totalitarismos nos han traído el caos universal, la novelística busca inconscientemente una nueva tierra de esperanza, una luz en medio de las tinieblas. Se ha destruido demasiado. Y, cuando lo real es la destrucción, lo novelesco puede ser la construcción de alguna nueva fe, siquiera a través de un gesto de un solo personaje.” (…) [continua amanhã)



CODA: IN Entre la letra y la sangre, Conversaciones con Carlos Catania – Ernesto Sabato, Seix Barral , Buenos Aires, 2003.