domingo, 7 de fevereiro de 2010

Da literatura 2: Sábato continua...



(...)

“– De ahí la novela como salvación.

- Uno de los elementos de salvación.

-Pero según usted ha escrito la novela debe ser total, abarcadora de toda la realidad.

-Sí. La auténtica rebelión y la verdadera síntesis no podía provenir sino de aquella actividad del espíritu que nunca separó lo inseparable: la novela. Por su misma hibridez, a medio camino entre las ideas y las pasiones, está destinada a dar la real integración del hombre escindido; al menos en sus más vastas y complejas realizaciones. En estas novelas cumbres se da la síntesis que el existencialismo fenomenológico recomienda. Ni la pura objetividad de la ciencia, ni la pura subjetividad de la primera rebelión: la realidad desde un yo; la síntesis entre el yo y el mundo, entre la inconciencia y la conciencia, entre la sensibilidad y el intelecto. Esto se ha podido dar en nuestro tiempo pues, al quedar libre la novela de los prejuicios cientificistas que pesaron en algunos escritores del siglo pasado, se mostró capaz de dar no sólo el testimonio del mundo externo y de las estructuras racionales sino también la descripción del mundo interior y de las regiones más irracionales del ser humano, incorporando a sus dominios lo que en otras épocas estuvo reservado a la magia y a la mitología.


-?Esto deriva en la novela total?

-En buena medida, es la realización de la idea de los románticos alemanes, que veían en el arte la suprema síntesis del espíritu. Concepción que si no fuera por la barbarie y la grandilocuencia de la expresión habría que denominar “neorromanticismo fenomenológico” y que, en efecto, va a constituir la base filosófica de la gran novela total capaz de dar la Summa de la realidad.

-Esa Summa superaría los falsos dilemas, uno de cuyos ejemplos típicos es el de novela ‘psicológica’ contra novela ‘social’.

-Claro, y la novela de ‘ideas’ contra la novela ‘corriente’ (como se una novela, por trivial que sea, pueda estar desprovista explícita o implícitamente de ideas); la novela ‘subjetiva’ contra la ‘objetiva’ (como si pudiera concebirse la existencia de novelas desprovistas, de un modo directo o subrepticio, de subjetividad).”




Destaques entre as obras de Sabato: El tunel (1948), Sobre héroes y tumbas (1961), Abbadon, el exterminador (1974), Ensayos (1996)



"El puñal de Sábato, después de clavado, no se retiraba de la herida, permanecía allí, moviéndose por sí mismo, despacio, para que la sangre no dejase de correr y la deseada cicatriz no acabara siendo nada más que un sueño imposible". (José Saramago durante homenagem a Ernesto Sábato na Argentina)


'A pesar del olor de la guerra, creo que un tiempo espiritual está a las puertas', Sabato ao jornal El Pais (15/05/2002)




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