quinta-feira, 7 de abril de 2011

De poesia e de saudade.... de Neruda y de Chile.

Era mi corazón un ala viva y turbia,

un ala pavorosa llena de luz y anhelo.

Era la primavera sobre los campos verdes.
Azul, era la altura y era esmeralda el suelo.


Ella - la que me amaba- se murió en primavera.

Recuerdo aún sus ojos de paloma en desvelo.

Ella - la que me amaba- cerró sus ojos... tarde.
Tarde de campo, azul. Tarde de alas y vuelos.

  
Ella - la que me amaba- se murió en primavera...

y se llevó la primavera al cielo.

Nenhum comentário:

Postar um comentário