sábado, 24 de maio de 2014

A ESCRITA: segundos estudos 1



 "Nada de lo que tiene que ver con los seres humanos es puro, y menos que nada su lenguaje. Por supuesto que aquí no hablamos ni escribimos el castellano 'puro'. Pero dónde se lo habla o se lo escribe? Cuando algún apresurado extranjero que ha hecho um curso acelerado de español en un instituto comercial de Zurich o de Milán nos dice que el mejor castellano de América se habla en Bogotá, lo que cabe responder es que en Colombia se habla el mejor colombiano del mndo, así como aquí habla el mejor argentino. Lo que es una mera tautología, pero al menos es una verdad. las lenguas, cada lengua, es un proceso, no un estado; es algo enperpetua transformación, por motivos psicológicos, históricos, geográficos, sociológicos. Las únicas lenguas estables son las muertas, ya que, como se sabe, los cadáveres no se mueven. todas las demás son dinámicas, se llenan cosntantemente de 'impurezas, sufren el embate de las culturas ma´s prestigiosas, aman y viven en otras condiciones que las originarias. Hace poco nos enteramos de que nuestra lengua cumplió más de mil anos. Parece que por el año 978 un monje de San Millán de la Cogolla, en el margen de un manuscrito en latín, puso algunas anotaciones en una disparatada jerga que, si lo agarra Cicerón, lo mata. Acababa de inagurar el castellano! Pero lo que me hace reír es este festejo. Lo único que falta es la torta y las velitas. Porque  de qué fecha estamos hablando? El monje ése no había inventa ese aparato ortopédico que es el esperanto, que no cambia porque nadie lo habla. Ese buen hombre no inventó nada: anotó varias palabras de un idioma que se venía formando desde siglos, poco a poco, balbuceantemente, entre analfabetos que descubrían o creaban palabras para pedir la sopa o para amenazar a los perros ya los chicos. No iban a aprender textos de Horacio para eso. No sé cuánto habrá durado ese proceso que alguno de esos puristas que todavía andan por ahí llamaría la 'corrupción' del latín, ignorando que los idiomas no se corrompen sino que se transformam. Y ese lapso no sabremos nunca cuánto duró: entre otras cosas, porque no vivimos en ese tiempo y durante todos los siglos que se habría necesitado."

in Entre la letra y la sangre, Covnersaciones con Carlos Catania, Ernesto Sabato, Seix Barral , Buenso Aires, 2003
(Jorge Luís Borges e Ernesto Sabato)

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